Son criaturas mitológicas fantásticas de bajo tamaño que están presentes en historias de muchas culturas, relatadas por personas que ya han tenido experiencias sobrenaturales con estos seres o sus familiares (generalmente niños).
Estos seres pueden ser considerados como cuidadores de la naturaleza, pero deben ser tratados con respeto, ya que su carácter puede ser cambiante y en caso de sentirse ofendidos, no descansaran hasta hacer pagar a la persona que la ofenda.
Son bromistas, escurridizos e inquietos, por lo cual le gusta habitar en lugares donde puedan esconderse con facilidad; Se consideran como seres protectores de la naturaleza que no pueden ser vistos a menos que ellos lo decidan, tomando a su decisión la suerte a futuro de la persona a la cual revelaron su presencia.
Los mismos en muchas culturas tienen el poder de robarles el aliento a los niños mientras duermen, dejando su estado de salud expuesto a muchas enfermedades.
Estos se revelan sobre a todo a los niños en sus primeros años aprovechando su inocencia para jugar con ellos y que en ocasiones se pueden aferrar a la presencia de los niños haciendo lo posible para apoderarse de su alma.
Le disgusta el desorden y la suciedad por lo que en ocasiones las personas que suelen sentir la presencia de estos seres al asecho de sus niños, hacen lo posible para desordenar y desasear sus hogares hasta alejar la presencia de estos seres.
En lo particular he escuchado varias historias relacionadas con duendes, donde la que más me impacto fue la de un familiar que tenía aproximadamente unos 5 años, que fue de vacaciones con sus padres a un pueblo muy hermoso donde solían visitar un río donde compartían a placer. Esta niña le solía comentar a sus padres que un niño raro le hablaba y le invitaba a jugar a las orillas de ese río donde ella poco tiempo después desapareció y donde nadie vio a otra persona o niño cerca del sitio.