Hace un par de meses publiquรฉ una foto de Matthew presumiendo con un estetoscopio y mientras escribรญa me hacรญa la pregunta que muchos padres se hacen en algรบn momento: ยฟquรฉ serรก mi hija(o)? Yo siempre me lo pregunto, porque Matthew es polifacรฉtico; hoy amanece con รกnimo de tocar el piano, maรฑana de pintar o si no de jugar al mรฉdicoโฆ Solo el tiempo lo dirรก.
Allรญ le pueden ver nuevamente en una escena que podrรญa confundirse con una de Halloween, pero la iluminaciรณn de la Sala de traumatologรญa rompe la atmosfera de terror convirtiรฉndola en una de humor.
Tres ๐ฎ๐ปฬ๐ผ๐ ๐ฑ๐ฒ๐๐ฝ๐๐ฒฬ๐ de esos momentos inmortalizados, el tiempo sigue su curso implacable. Matthew crece a pasos agigantados y yo, con รฉl, maduro. Mi tarea hoy es clara: sembrar en su carรกcter y alma los valores que lo guiarรกn. Porque su futuro, incierto para mรญ, serรก suyo para vivirlo con la honestidad y la bondad de quien sabe ser una persona de bien, incluso cuando mi presencia sea solo un recuerdo.
Las preguntas sobre su futuro no me inquietan, como siempre he pensado, solo el tiempo tiene esas respuestas. Tal vez encuentre la forma de fusionar la ciencia y el arte en su propia vocaciรณn. Por ahora, mi verdad inquebrantable es que no me corresponde trazar su camino, sino equiparlo con todo lo necesario para que รฉl trace el suyo. En esta foto, mรกs allรก de un recuerdo, vislumbro la promesa de un ser humano increรญble, que es curioso, resiliente y lleno de potencial. Y estoy segura de que, sea cual sea el sendero que elija, lo recorrerรก con el mismo corazรณn y la misma pasiรณn de aquel pequeรฑo que, incluso enfermo, ya anhelaba sanar al mundo.
Portada de la iniciativa.