Escribir de mil formas, esperar el dialogo exacto,
buscar caminos en las montañas,
sonreír al ruido, ese que también me estimula la mirada,
me convierto en un elefante con la pipa bien arriba.
Simplemente algunos recuerdos, amigos que ya no están,
todo parece ser mas fácil que cuando eramos niños, hoy en día buscamos ser un tanto excepcional,
nuestro interés ahora es un café, postres de fresa, también con sabor a maní fumar en el papel con tinta que rica se quema cuando es amarilla y de sabor a mango.
Seguimos caminando, volando, actuando, siempre es necesario saber a donde vamos,
aunque en la vida el camino siempre es distinto y se vuelve todo un reto tomar grandes decisiones.
Aprendemos a ser justos, cada paso se vuelve mas fuerte,
sonreír improvisadamente aunque las lagrimas estén en el pecho,
trazar lineas sin ninguna similitud hasta crear una historia.
Escribir todo lo que pasa en mi mente y conseguir detenerme en el hilo
de la concentración , el tiempo sigue andando y decenas de libros me observan
mientras yo decido seguir escribiendo para no llorar.
Gracias por leer.