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“Aprender a leer es lo más importante que me ha pasado en la vida”. Mario Vargas Llosa.
A veces, cuando siento que todo lo que hago va mal, recuerdo estas anécdotas y la tristeza comienza a disiparse, porque no hay nada más bonito que saber que alguien en algún lugar del mundo, te ama.
... Creo en la amistad como el invento más bello del hombre,
creo en los poderes creadores del pueblo, creo en la poesía y en fín,
creo en mí mismo, puesto que sé que alguien me ama.
Aquiles Nazoa
Los Libros
La primera cita de Introducción es también una de mis más grandes verdades:
Aprender a leer, es lo más importante que me pasó en la vida.
Como afirmó en una entrevista el nobel peruano Mario Vargas Llosa.
Provengo de una pequeña familia de lectoras frustradas. Primero mi mamá que empezó a leer muy temprano en su vida pero después de formar una familia con mi papá lo abandonó por falta de tiempo. Después mi hermana que inició en su infancia y me inculcó a mi el habito, pero al alcanzar la edad adulta, lo dejó en el olvido.
Les presento a mi mamá
Hasta que finalmente llegué yo para quedarme en este mundo de tinta y letras, obligada en un principio porque no quería hacer las tareas de la escuela. Lo que ninguno se esperaba era que una vez que comencé no hubo quien pudiera detenerme. Desde los 8 años he leído todo lo que se cruzó en mi camino, comenzando por lo que tenía disponible: Los viejos libros de mi mamá y mi hermana, y de ahí la colección fue creciendo.
Los libros son una parte importante de mi vida, y por ello cada vez que me regalan un libro lo agradezco desde lo más profundo de mi corazón, porque aparte de agradecer el que me estén dando una herramienta para nutrir mi mente y viajar por todos esos lugares a los que aún no puedo ir, agradezco el sutil elogio que representa el recibir un buen libro.
La Kindle
Cuando cumplí 17 y había invertido años de mis ahorros en todos los libros que pueden ver en la primera foto, mi hermana y mi cuñado me regalaron una Kindle de Amazon, ese ha sido uno de los regalos más útiles y bellos que me han dado.
Ellos sabían cuando leía, y que gastaba casi todo en libros cuando había alguna feria del libro en Caracas, así que después de mucho buscar decidieron regalarme una Kindle. Fue en navidad y ese año no estaba esperando que me dieran nada, porque ya teníamos sobrinos por parte de mi hermano mayor y lo lógico era darle regalos a los niños. Pero ellos año con año me siguen sorprendiendo.
Realmente solo dos cosas me han permitido continuar con mi afición. Primero que nada, los intercambios y ventas de segunda mano que grupos de mi ciudad natal, como Maracay pasa la página o Picnic urbano han organizado los últimos años. Y sobre todo el tener la Kindle, porque los libros en la actualidad del bolsillo venezolano son un lujo muy grande que ya no puedo permitirme.
Si quieren saber más de las iniciativas del grupo Maracay pasa la página en ese link pueden acceder a su página de Facebook.
La pluma fuente
Tener una pluma fuente ha sido mi sueño desde que se empezó a gestar en mi cabeza la idea de ser escritora. Quería sentirme como Cervantes con pluma y tintero escribiendo mi Quijote. Desde niña me encantó lo bella que se veía la caligrafía y el olor de la tinta al secarse, siempre quise tener una pero eran muy costosas.
Esas son la clase de historias que uno cuenta cuando está recién enamorado. Sueños, esperanzas, deseos de toda la vida.
Yo le conté a mi novio cuando apenas estábamos comenzando nuestra relación, el que desde niña había tenido ese anhelo de escribir con una pluma fuente. Para mi cumpleaños al siguiente año estábamos en otra ciudad tramitando su pasaporte y yo me había quedado dormida mientras veíamos una película. A las 12 en punto me despertó y me la entregó, y fue el que el recordará esa tonta historia de mi infancia el mayor regalo que me pudo dar.
El Principito
¿A quién no le gusta el Principito?
Particularmente fue uno de los primeros libros que leí, y me pasó lo que a casi todo el mundo. Era muy joven para realmente comprenderlo. Desde entonces lo he leído cuatro veces y siempre logro aprender algo nuevo que antes pasé por alto.
Como muchos otros venezolanos también una buena parte de mi familia se ha ido del país, sobretodo la más cercana, comenzando por mi hermano y a el lo siguieron su esposa y mis sobrinos. Gabriel de 8 años y Aurora de dos. Yo tenía 13 años cuando Gabriel nació y desde ese entonces se convirtió en mi sobrino favorito (era el único jajaja)
Siempre hemos estado juntos, porque incluso, vivían en la casa de al lado y esa cercanía fue lo que hizo muy difícil la despedida. Antes de irse ese día él cruzó el porche de mi casa y me entregó el libro. Esa edición que les muestro fue un regalo que le dieron a él un año antes y como sabía que a mi me gustaba tanto me la regaló diciendo que era para que nunca me olvidará de él y lo llamara todos los días. Por supuesto que me hizo llorar como desquiciada, y aquí lo tengo leo al menos una página a diario y a mi sobrino, le escribo todos los días.
Ese es el mejor regalo de mi vida, la gente que está a mi alrededor, mi familia. Así, torcidos, amargados, temperamentales, odiosos. Ellos me aman, yo a ellos y con cada pequeño detalle me lo demuestran. Los enojos y discusiones son pasajeros, pero siempre, siempre estaremos cerca así estemos lejos. Y jamás los cambiaría por nadie.
Debo destacar que todas las fotos que no poseen su debida Fuente Son de mi autoría
¡Hasta pronto! y ¡Feliz año nuevo!