Hablando de sueños y metas,
quisiera ponerle música a mis letras,
quizás timbales o guitarra eléctrica,
con piano que combina con mi alma.
De salsa a mis poemas de letras bajas,
Heavy metal a mis criticas despiadadas,
de Baladas a las de amor mejor les va,
pero si la fama me llega,
entonces un Reguetón para no desentonar.
Que viva la música que me inspira día a día,
esa es la musa que nunca me decepciona,
a mis pensamientos les da armonía,
el refugio donde acudo para calmar mi vida.