Sus ojos reflejaban sed añejada de nuevas emociones,
en una tarde con música de Enigma y un buen Merlot.
Su pasión me quemaba como lava,
al sentir su voz endulzando mis oídos.
Sus dedos acariciando su cabello,
erotizaban hasta mi sombra.
La midriasis y el brillo de sus pupilas,
delataban la erupción del instante.
Aguantábamos las caricias y ese primer beso,
con la ansiedad galopando en nuestros cuerpos.
El goce de prolongar el fuego,
ya no podía ser esposado.
Favor, devórame ya.
No aguanto más.
Me estás besando desde que llegaste,
y tu lengua serpentea mi cuerpo en mi mente.
Mira cómo abro mis piernas junto a mi falda.
Estoy mojada desde mi cuello hasta mi flor de mujer.
Penetra mi cuenco hasta el fondo.
Arranca mis gemidos y lléname con tu licor.
¡Mamá, mamá, abre la puerta!
Nos soltaron temprano de la escuela.
Foto extraída de Pexels. Autor: Marina Ryazantseva
Separador. De uso libre, por @eve66
Poema original de Andrés Brunet
Gracias por leer
Bienvenidos sus comentarios
¡Saludos infinitos!