Llevamos varias semanas preparándonos para este momento desde el cual les escribo. Estoy sentada en una silla de metal del terminal de La Bandera de la capital de mi país.
Hace un mes aproximadamente una amiga muy querida, casi una tía que vive en el extranjero nos encargó un pedido bastante grande para traerlo a una familiar de Caracas, así que llevamos un tiempo preparando todo. Hallacas, panes de jamón, ponche cremas, roscas de navidad, donas y otras cositas más.
Uno de los encargos fue una torta tres leches de parchita, si, maracuyá en otros países. Así que, la parchita ha estado de protagonista en la cocina. Jugos, almíbar, mezclas y hasta un ponche crema sabor a parchita hice como prueba y quedó muy bueno.
En este momento estamos con todas esas cosas esperando a que se hagan las 7 de la mañana para entregar el pedido y devolvernos de una vez a nuestra ciudad. Un viaje maratónico que bien merece la pena por los frutos obtenidos.
Algunos aquí saben mi amor por la pastelería, y César y yo hacemos bien equipo cuando de cocina se trata, aunque ninguno enfoca ere espacio para compartir esa faceta. Sólo espero que la persona a quien va el pedido le guste y lo disfrute. Pues además del trabajo serán más de 12 horas de viaje que seguro pasarán factura, en mi caso estoy segura que el sueño me vencerá.
Así que esta Navidad huele a parchita para mí, de mis frutas favoritas por su frescura y su acidito que despierta el alma.
¿Y tú, que haces antes de la Navidad?
Gracias por ser parte de este pedacito de mi vida.
Un abrazo gigante
Zully🙌🏼🎄
Imágenes Propias.