¿Ustedes saben cuánto amo las tazas? ¿No? algunos si saben. Me encantan, las colecciono y las uso. Cambio de taza cada semana para tomar café casi que de acuerdo a mi estado de ánimo.
Imagínense entonces, mi esposo me regaló una cadenita con un dije de tacita. ¡Hermoso! osea, ¡lo amé!🥰. Es tan cuchi, tan pequeño, tan bonito. Y tiene dos corazones y dijimos que uno es el suyo y el otro es el mío.
Las tazas son especiales para mí, porque cuando era niña vivía en un sitio muy alejado de la ciudad, nada de luz, mucha naturaleza y mi mamá nos daba en la noche infusiones y tecitos en tacitas de peltre, algunas de arcilla y otras de cerámica. Lo cierto es que forman parte del recuerdo de un ritual que me mantiene cerca de mi mamá.
Luego de grande aprendí a tomar café y ahora me encanta. Y pues, que mejor que tener dentro de mi colección este dije tan especial.
Amé mi cadenita y mi tacita, el detalle de mi esposo de regalarmelo, y que ahora tengo la taza más pequeña de mi colección.
¿Te gustan las tazas? ¿Los dijes? ¿Coleccionas algo?
Te leo.
Gracias por ser parte de este pedacito de mi vida.
Un abrazo gigante
Zully❤️🌈
Imágenes propias.