Miraba fijamente el teléfono, se había aprendido de Memoria los números y el tiempo en que el disco volvía a su lugar.
Ella estaba allí, soñando con volver a escuchar su voz, cada tarde se sentaba al lado de la mesita esperando el sonido que anunciaba la cita.
Ella era Doña Eulalia, tenía 94 años y no comprendía porque un día el teléfono de su casa dejó de sonar.
Autora : Zully Castejón Scott
Octubre 2023
Gracias por dedicar tiempo valioso de tu vida a leerme.
Un abrazo
Zully 🥰
Imágen propia