Creíste que me verías humillada,
pidiéndote que volvieras.
Pensé que me conocías,
pero nunca me conociste,
yo en cambio a ti sí.
¿Qué pensaste tú?
Que cuando te marchaste,
me iba a derrumbar.
Ya te diste cuenta
que no fue así,
sigo de pie.
Que no sabría defenderme
en la vida sin ti.
Si antes de conocerte ya
Yo era una guerrera.
Que ibas a ser indispensable,
para siempre en mi vida.
Pues ya me ves triunfando y sola.
Que por mis hijos te rogaría,
pues que error el tuyo.
Ellos fueron mi principal,
motivo para seguir.
Gracias por los tiempos
y momentos vividos.
Pero los de ahora han sido los mejores,
los que faltan por venir, que así será.