Cuando das lo mejor de tí no solo te queda la satisfacción de haber hecho tu mejor esfuerzo, de haber superado tu mejor versión, sino que toda siembra suele arrojar una buen cosecha, verás los resultados de tu esfuerzo compensados en gratificaciones inesperadas y si la cosecha por adversidades no aflora, la recompensa de igual modo la disfrutarás al apoyar tu cabeza en la almohada, se le conoce como "dormir tranquilo".