Amanecer infinito
con Dios presente es hermoso
porque en él nos refugiamos para dar gracias
y recibir los primeros rayos de sol
que nos irradia cada mañana con inmensa energía.
Dios está en el cielo e ilumina cada día
nuestros pasos, para hacer de nuestra vida
un hermoso sendero de gracia
donde tener una misión de vida y llevarla a cabo
tomando en cuenta la palabra de Dios
En nuestro trascender.
Los primeros rayos de sol buscan su mirar,
el viento sopla frío y es cuando un abrazo nos despierta.
El canto de los pájaros nos endulza con su canto
y una rosa en cada amanecer sonríe luminosa.
Despertar con energía es la mejor opción
porque ello nos da vida, dulzura y esperanza
Brindemos por este grandioso amanecer…