La vida es como un juego de azar que constantemente nos está cambiando las variables. Sí, es cierto que nosotros tenemos el poder para encausar la mayoría de las decisiones y definir el camino que transitamos.
No obstante, no tenemos el control absoluto de todo. Hay ocasiones que se nos presentan situaciones involuntarias, imprevistas e inevitables. Y es en estos casos donde ser resilientes o no, puede definir si todo toma un rumbo de menor o mayor negatividad.
Dicho de otra forma la resiliencia es una cualidad esencial para tener éxito en la vida, o al menos, tener mayores dosis de felicidad. Es la capacidad de una persona para adaptarse, resistir y recuperarse de las adversidades (tensas situaciones laborales, conflictos familiares o el fracaso). La resiliencia es una cualidad que le brinda a la persona la seguridad y la constancia necesaria para sobrellevar los desafíos de la vida diaria.
Sin duda es una parte esencial del desarrollo personal e incluso colectivo. Nos ayuda a mejorar nuestra vida y alcanzar los objetivos planteados a pesar de las adversidades y cambios que puedan surgir en el camino.
¿Por qué decidí escribir de esto? Pues porque ante una situación tuve que tomar una decisión arriesgada. Y decisiones de este tipo estoy seguro que todos enfrentamos más de una vez en la vida.
Ante estas circunstacias la resiliencia nos empodera en nuestras vidas y nos ayuda a enfrentar situaciones complicadas de modo más eficaz y tomar mejores decisiones. Ayudándonos a anticiparnos a los problemas y adaptarnos mejor a ellos.
Este no es un concepto de la modernidad, es algo que existe desde que la misma humanidad surgió. Sin embargo, hoy es más útil que nunca ante la velocidad de la vida moderna.
Además, la resiliencia nos ayuda a enfrentar nuestros temores y miedos, y hacernos responsables de nuestros propios pensamientos, acciones y elecciones. Esta cualidad nos ayuda a no dejar de darnos posibilidades de crecer en nuestras decisiones y aceptarnos como somos.
No obstante, no es algo que encontremos porque sí. Para ayudarte a desarrollar esta cualidad, te doy una lista de acciones que puedes hacer:
Identifica tu respuesta emocional lógica al estrés y busca la autocompasión. Practicando la autoconciencia para comprender cómo los diferentes factores estresantes afectan tus emociones y, cuando sea posible, maneja estas reacciones de manera efectiva.
Ten en cuenta lo que te dices a ti mimsi cuando estás estresado. Haz un esfuerzo por cambiar tus pensamientos a algo más constructivo.
Practica habilidades de manejo del estrés. Estas habilidades son esenciales para lidiar con el estrés y optimizar tu tiempo, por ejemplo, crea estrategias de gestión del día o aprende a priorizar tareas de manera más eficiente.
Conecta con otros. Una de las mejores maneras de enfrentar y lidiar con el estrés es buscar el apoyo de familiares y amigos.
Tómate el tiempo para cuidarte. Dedica unos minutos de tu día a ocuparte de algo relajante: practicar deporte, pasear por un parque, escuchar música, etc. Actividades como estas te ayudarán a restablecer el equilibrio emocional.
En conclusión, la resiliencia es una cualidad invaluable para nuestras vidas académicas, laborales y familiares. Nos ayuda a sobrellevar los retos de la vida y a lograr un mejor equilibrio general.
Imagen propia creada en Canva
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