**La vida de nosotros los cubanos en estos últimos tiempos se ha vuelto más difícil.
Todas las semanas cae el SEN y con cada caída se derrumba nuestra esperanza.
Muchos han puesto su esperanza en el terrible enemigo del norte, muchos esperan con anhelo despertar un día y escuchar en las noticias que el régimen cayó.
Pero pasan los días y los días y Días-Canel sigue pidiendole resistencia creativa al mismo pueblo que está matando.
¿En quien pondremos nuestra esperanza?
En estos tiempos tan oscuros nuestra única esperanza esta en la Luz, en la Luz verdadera y Eterna, en esa luz que no es generada ni por termoeléctricas o paneles solares sino que esta Perfecta Luz proviene de Dios, una luz que ninguna falla puede apagar y que siempre brilla con la misma intensidad.
Hoy, más que nunca, los cubanos necesitamos levantar la mirada. No hacia el norte sino hacia arriba para que nuestra esperanza no se apague, sino que perdure aun en medio de todo el caos que vivimos, no esperando a que Dios cambie el país sino deseando que Dios transforme nuestros corazones y seamos capaces de ver que aun en la adversidad el esta velando por nuestras vidas.
Que la paz de Cristo, que sobrepasa todo entendimiento, guarde sus corazones y sus mentes en estos días difíciles. No perdamos la fe. El que prometió, es fiel para cumplir.
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