Mirar la inmensidad del agua te recuerda que la vida es demasiado grande como para vivirla con prisa o preocupación excesiva. Cada día trae su propio espacio para empezar de nuevo.
Mirar la inmensidad del agua te recuerda que la vida es demasiado grande como para vivirla con prisa o preocupación excesiva. Cada día trae su propio espacio para empezar de nuevo.