Manda a callar a todo el que empiece a hablar de otro.
Dile que te espere, llama a esa persona y que te lo diga delante de ella.
Algunos no saben que hacen mal hasta que le propone ese ejercicio.
El que ama oculta los defectos de los demás y lo corrige a solas.
Cuando estés inquieto por decir algo es signo de que debes quedarte callado.