Me siento bastante contenta por la calidad y la cantidad de recompensas que he adquirido simplemente por hacer lo que me apasiona.
Escribir no ha sido más que mi escape, mi huida a tantas atrocidades de mi ciudad, ha sido mi salida de emergencia en momentos críticos de mi vida. No me considero una escritora, pero consideró que lo que escribo va más allá incluso de lo que puedo expresar hablando.
No sé si a otros les pasa igual que a mí, pero definitivamente escribir es el pase de libertad a todos mis demonios. Sigo escribiendo de la tristeza, pero ya escape de ella.
Me refugio en esta noche de mil calles, porque aunque exista sosobra en la ciudad, en este lugar desconocido me siento segura y libre, incluso cuando muchos están presos.
Llevo un poco menos de la mitad de mi vida escribiendo y jamás me imaginé ganar por ello, jamás me imaginé llegar a tantos corazones y que tanta gente me leyera. Jamás pensé que era posible lo que de niña Soñe.
Entendí que mis limites realmente eran mentales cuando lo que hacía, lo hacía apasionada por ello. Hoy me declaro adicta a hacer lo que me apasiona y a seguir cumpliendo mis sueños. Pesen lo que pesen, y cuesten lo que cuesten, si no vamos tras ellos, le pasamos por el frente y ellos jamás nos seguirán.
Gracias a todos los que me leen y disfrutan de cada texto que comparto. Han sido parte fundamental en este proceso, ha sido poco el tiempo, pero más que ganar dinero, ganar el respeto y la confianza de todos es lo que realmente me mantiene siempre queriendo seguir.
He sentido desmayar y leer los mensajes de quienes aún no me conocen, de quienes me han seguido desde que comencé con esta travesía y de quienes creen en mí incluso más que yo misma, ha sido el pilón de este edificio en construcción.
Gracias infinitas.
Andamios_
Imágen: whatssap/iPhone