¡Hola, Literatos de Ecency! Sí, estuve perdido mes y medio y aquí les cuento el por qué: tuve un bloqueo lector. Ese odiado fenómeno que acompaña el estrés o los eventos cruciales en nuestra vida ¡y vaya que nos amarga la vida! Por suerte este solo me duró un mes (el más largo que tuve fue de un año) pero al igual que los recuperados de una enfermedad mortal comparten su triunfo con otros ¿por qué no hacer lo mismo y contar cómo salí del apuro? Es por ello que hoy te comparto tres pasos para despedirte del bloqueo lector sea cuando sea que te sorprenda.
Leer debería ser un placer, no una tarea pendiente más en tu lista de cosas por hacer. Estos tres trucos no son infalibles, pero tienen probada eficacia siempre que siento que mi ritmo de lectura se ha ido al garete.
Paso #1. Aplica la regla del "libro cómodo"
Cuando el bloqueo golpea, nuestra tendencia natural es intentar salir de él leyendo algo complejo o "importante" que tenemos pendiente desde hace meses. Error garrafal.
Si estás bloqueado, no intentes leer la obra maestra más densa del siglo XIX. Vuelve a ese libro que ya te leíste hace años y que te encantó. Releer algo que ya conoces elimina la presión de "entender" o "descubrir" y te permite disfrutar del proceso de pasar páginas sin esfuerzo. Es como ponerse una serie que ya has visto mil veces mientras cenas: reconfortante y sin fricción.
Paso #2 Cambia el formato (o el género)
A veces, el problema no es que no quieras leer, sino que tu cerebro está saturado de un tipo específico de narrativa. Si siempre lees thrillers psicológicos, es normal que te satures.
Haz una prueba radical: Si sueles leer novela densa, prueba con novela gráfica o manga, que es una opción que mola mucho. Las imágenes ayudan a mantener el ritmo y el cerebro siente que está "descansando".
Si lees ficción, pásate a la no ficción (ensayos cortos, biografías curiosas). Si lees libros físicos, prueba con un audiolibro mientras caminas o haces tareas domésticas. A veces, cambiar el canal de entrada de la información es justo lo que el cerebro necesita para reactivarse.
Paso #3 La regla de los 15 minutos (y la libertad de abandonar)
Solemos tratar los libros como un contrato sagrado: "si lo empiezo, debo terminarlo". Eso es un mito ¡y de los peores! Si llevas 50 páginas y el libro te parece un aburrimiento absoluto, déjalo. La vida es demasiado corta para leer libros que no te gustan.
Mi recomendación: ponte un temporizador de 15 minutos. Comprométete a leer solo ese tiempo. Si cuando suena la alarma estás atrapado en la historia, genial, sigue. Si al sonar la alarma sigues mirando el móvil o pensando en la lista de la compra, cierra el libro y busca otro. No es fracasar, es simplemente buscar el libro adecuado para tu momento actual.
Querido lector, si llegaste hasta aquí déjame decirte que cada tiempo es distinto , puesto que somos de personalidades variadas y de trasfondos diferentes. Respeta tu proceso. No importa si sales más rápido o más lento, puesto que el bloque es la respuesta de algo que te está golpeando en tu vida real.
Al final del día, leer tiene que sumar, no restar. Si necesitas tomarte una semana de descanso total de los libros para ver series o salir a pasear, hazlo. El bloqueo lector no es una condena, es solo una señal de que necesitas cambiar el ritmo. ¡Espero que vuelvas a encontrar esa historia que te quite el sueño muy pronto! Déjame en los comentarios tu experiencia con este tipo de fenómenos.