Ya tardaban en llegar más primeras lluvias del otoño y... han llegado todas de golpe y provocando un auténtico caos en todo el levante español.
Precipitaciones fortísimas y muy seguidas han llegado a dejar más de 400 litros en escasas horas, una auténtica bestialidad que se resume en destrucción.
Campos anegados, calles inundadas, coches flotando como si fueran de juguete... una imagen dantesca a la que uno nunca se acostumbra y que nos recuerda eso que no somos capaces de asimilar, el cambio climático tiene sus consecuencias.