Han sido días sumamente difíciles y de una tristeza enorme. Mi abuelita falleció y ha sido muy duro asimilar y aceptar su ausencia; mi familia y yo estamos atravesando un duelo bastante pesado. Mi abuela era un pilar indispensable en nuestras vidas, y desde la partida de mi padre hace 9 años,no sentía un dolor y un vacío tan profundo. Nuestro corazón está muy herido, pero nos aferramos con fuerza a la fortaleza que nos da el Señor, confiando en Su palabra cuando nos recuerda que Él está cerca de los quebrantados de corazón. 🕊️🤍