Una de las cosas que más me llamaron la atención de la Mezquita de Córdoba fueron la cantidad de puertas que hay en las murallas que la rodean.
Todas preciosas, algunas unas autenticas obras de arte, unas con entrada, otras simplemente con la forma de la puerta, pero sin posibilidad de acceder al precioso monumento.
El arte mudéjar, una maravilla que nos trajeron los musulmanes con el islamismo hace cientos de años, pero que todavía podemos disfrutar, más aún en lugares que fueron uno de los puntos más importantes de esta cultura, el Califato de Córdoba.