Arya sigue a lo suyo, ahora con muchos más espacio que antes… y mucho más bonita. Hace unos meses decidimos llevarla a la casa de campo, donde tendría mucho más espacio para correr, saltar, cazar…
Meses después ahí sigue, preciosa y haciéndose cargo de la casa, cuidando que no entren ratones y siempre esperando en la puerta cuando nos escucha entrar en la campo.
Esta siamesa con esos ojos que te hipnotizan, con ese blanco increíble de su pelaje y lo suave que está… IN LOVE WITH MY ARYA!