Principio de vida
Primero abordaré un poco el sentido del altsil. Para los mayas-tojolabales, todo tiene corazón, es decir, todo tiene vida. Las plantas, los ríos, las montañas, los animales, en fin, cualquier elemento en la naturaleza que se les pueda ocurrir. Y esta cualidad que compartimos con todos los seres nos pone en una condición de igualdad frente a todos. Esta visión está centrada en la vida en contraposición con la cultura dominante que pone al ser humano al centro de todo; en vez de un antropocentrismo nos encontramos frente a un bioscentrismo.
Carlos Lenkersdorf, en su libro “Aprender a escuchar”, menciona una anécdota que ahora parafraseo. Llegó un sacerdote a una comunidad tojolabal porque le habían solicitado que los confesara. Recién eran las primeras veces que iban a realizar este acto de confesión así que era algo nuevo para ellos y, como es normal, no sabían bien de qué se trataba el asunto. Entonces el sacerdote les explicó que debían confesar aquellas cosas malas que hicieron y de las cuales se arrepentían. Pasaron uno a uno los tojolabales y fueron expresando sus actos de maldad. Uno de ellos dijo sentirse mal por haber maltratado su comal (es un utensilio para calentar tortillas). Otro dijo que había obrado mal con el perro, porque lo había hecho enojar. Otro más se sentía consternado por no haber ido a visitar su milpa (campo de cultivo). Para ellos era evidente que todo tenía vida y que se debían preocupar no sólo por los humanos sino por todos los seres que, como ellos, tenían corazón.
Expresión del corazón
En el caso del kujol, como dije, principalmente se refiere al órgano pero cuando usan la palabra junto con algún verbo se nota su concepción sobre el corazón, por ejemplo: hay una expresión que utilizan para cuando están tristes, jel cham jk’ujol, pero si analizamos su composición tiene elementos muy únicos. Jel se traduce como “mucho”. K’ujol es “corazón” y cham viene de “enfermarse”, pero cuando los juntamos no es simplemente el sentido literal de tu corazón se enfermó sino que hay algo que lo afecta más allá de una condición de salud; es decir, cuando tu corazón tiene algún padecimiento es porque se entristece.
Las relaciones con los otros
Cuando tenemos un hermano, una pareja, amigos, los padres, estamos forjando una relación, un vínculo, que también tiene un corazón y toca a nosotros cuidarlo, procurar que ese corazón no se enferme y se deje sentir en el espacio en compartimos. No debemos dejar que se rompa ese corazón. Además ese corazón permanece más allá de la muerte porque no acaba con la relación, ese corazón que se construyó continúa con el otro continúa, incluso nos visita cuando procuramos esos mismos lugares, o los recuerdos. De ahí en parte la concepción de la muerte que tenemos en México.
Por otro lado, el corazón no sólo tiene que ver con las personas, sino que también nos relacionamos con otros seres, la casa es un ejemplo perfecto, cuando procuramos su corazón se fortalece, así nos encargamos que esté en buenas condiciones, que quienes la visitan se sientan a gusto. Uno siente cuando llega a una casa y hay buena vibra, ese podría ser el corazón. Y cuando ese corazón está roto no nos sentimos cómodos en esa casa y queremos salir de ahí.
Así que cuando construyas una nueva relación procura que no se enferme ese corazón.
¡Gracias por leer!