Diciembre llegó,
y con él el imponente Saturno,
en cuyo honor los romanos
celebraban sus fiestas.
"Io, Saturnalia!" clamaban
cuando el invierno llega,
cuando el viejo Jano,
desde su palacio aclama.
Regalos y pasteles para todos
había en las mesas de banquete,
esclavos y amos conviviendo
como grandes amigos.
Tradiciones grandes nosotros
recordamos con la Navidad
y el Carnaval, con asumir
identidades opuestas por un día.