Toco mi piel y al alejarse se formó una ampolla,
donde puso su mano me quemo.
Este hombre rompió mis piernas, mis selváticos cabellos,
quebró mis uñas y me hizo llorar hasta secar mis ojos.
Mi cuerpo agitado duele, pero se recupera.
Rapo mi cabeza y me dejo expuesta al sol,
golpea mi pecho, me llena el corazón de furia.
Golpeó sus manos desesperadamente,
no deseo que me toque, me miró en sus ojos triste.
Me ayuda a llevarme a la sombra,
quiere ayudarme y me deja en la resolana,
los rayos del sol reflejan y siguen quemando mi piel
lentamente, imperceptible, aún duele.
Mi cuerpo agitado duele, lentamente mi cuerpo decae.