Mírame con profundidad
que no me quede nada que esconder,
nada que temer,
nada que perder.
Que el crujir de mis angustias
sean saldadas
por un pacto que implique
que tú seas mío.
Que se cubra todo mi egoísmo
al no dejarte huir,
al no dejarme morir.
Que la cuota de amor
que creo merecer, sea cubierta,
hasta no aguantar,
hasta la eternidad.