La pobreza es un mal que no abandona,
que arremete contra cualquiera
que no espera momento para hacerlo
que mata al que más espera.
Lo bueno es que puede cambiar
lo malo es que puede matarte antes,
ahorcarte y acorralarte hasta asfixiarte.
Llora a mares para ahogarse,
nadie quiere pasar por el camino de la desolación
la salida siempre será terminarlo, pero
lo fácil puede ser interminable,
mientras luchar puede ser el final
El príncipe fuerte de armadura la ha dejado oxidar
o quizás siempre fue una lata lo que lo cubrió.
Tan leal que robaba a su pueblo
bajo la sombra de un inmenso castillo de cemento.
Quizá su destino fue trazado con la
misma lanza que mató aquella mañana
tan dulce y admirable, que contemplaba
a belleza de aquel atroz acto.
Su pobreza comenzó en el desenlace de sus actos.
quizás termine el día que viva
en otra tierra que ha sido prometida.
Se usaron las siguientes figuras retóricas:
Carientismo: "No se quiere ser pobre"
Hipérbole: "Llora a mares para ahogarse"
Antífrasis: "Tan leal que robaba a su pueblo"
Epíteto: "castillo de cemento"
Paradoja: "La belleza de aquel atroz acto"