Un día más. Para muchos es un día lleno de oportunidad. En cambio para otros como yo es el comienzo de una nueva odisea. ¿Y cuál es mi enemigo más acérrimo? La misma cama en la que acabo de despertar. Esa cama que ha sido testigo del inmisericorde insomnio de la noche anterior.
Pensar en tantas heridas, tantos traumas e incontables sucesos tormentosos de mi vida aún sin resolver. Le hice un exhaustivo análisis al techo contemplando todos y cada uno de sus detalles. Y aun me consumo en este bucle existencial.
Y es que algo tan simple como sonreír, está vedado para mí. Sé que cada día me brinda a oportunidad de nacer de nuevo, pero el cansancio de la noche anterior, me dice lo contrario. Ojala hubiera sido solo una noche, pero la verdad, es que yo tengo décadas en esta agonía.
Rápidamente me pongo a escuchar música. Unas diez canciones que seleccione hace tiempo. Me sumerjo en las letras, encapsulo cada uno de mis recuerdos en sus frases y tonadas. Por un momento la melodía mitiga un poco de mi agonía.
Hasta que finalmente logro levantarme. Luego de siete días sin hacer nada en especial. Voy al baño y logro verme en el espejo. Frente a el trato de mejorar mi semblante ensayando una ligera sonrisa prefabricada. Hoy tengo que salir al supermercado de nuevo. ¡Solo una vez más!
Autor: Jean Carlos Villamizar #Venezuela