Ha pasado mucho tiempo desde que el graffiti callejero era considerado como un acto de vandalismo; hoy en día tiene la consideración de expresión artística y es habitual pasar por las calles de nuestras ciudades y encontrarnos paredes y espacios decorados por artistas urbanos que nos deleitan con creaciones cada vez más elaboradas.
Recientemente se está poniendo de moda el llamado graffiti mural, consistente en pintar fachadas de edificios con el objeto por un lado de limpiar, sanear y proteger el exterior de las construcciones, y por otro lado como medio decorativo y de embellecimiento.
De esta manera edificios antiguos y deteriorados y con escaso o nulo atractivo se convierten en auténticas obras de arte.
Paseando por el casco histórico de mi ciudad he descubierto varias fachadas con este tipo de murales en su exterior. De todos ellos me ha llamado especialmente la atención el que comparto a continuación, principalmente por su enorme realismo.
Desconozco quien es su autor, aunque su belleza merece ser compartida.
Espero que os guste
Fotografías tomadas con la cámara de un smartphone Huawei P9 Lite.