SE FUE COMO UNA ESPIGA
Se fue como una espiga mordida por la brisa,
mariposa errabunda que surcando el adiós
nos vierte en la garganta su río de ceniza
y en gemido angustioso nos convierte la voz.
Crujir de tempestades en un silencio largo,
tan largo como el grito que lanza el corazón
cuando el buitre del miedo nos brinda un canto amargo
y en medio del abismo se pierde la razón.
Se fue como una espiga mordida por la brisa
y mi ángel de la guarda quedó partido en dos.
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Imagen y texto de Tomás Jurado Zabala
Gracias por sus amables lecturas