Mi nombre es Renzo Tincopa y mi misión es volver este mundo, un lugar con más amor y menos miedo.
Nací y viví en Lima, Perú. A la edad de 18 años entre a la escuela de circo de la Tarumba. Esa experiencia fue la primera que cambio mi vida drásticamente.
Fue la primera vez que compartí con personas muy diferentes a mí, de otras partes del mundo, de diferente nivel socioeconómico, con diferentes filosofías de vida. El tiempo que estudie en la tarumba y trabaje en el circo fue la primera vez que mi mente se expandió. Mi documento dice que soy Peruano, pero no me identifico de esa forma, no pertenezco a ningún lugar, soy nómada.
Otro pequeño detalle de mí es que, por cosas que viví en mi infancia, soy esa clase de personas que cuestiona todo. Cuestiono las ideas populares, convencionalismos, la ciencia, las religiones, la espiritualidad. Y a los 32 años me diagnosticaron con TDAH.
Esta forma de cuestionar, aunque si me ha traído algunos problemas, la verdad me ha traído muchos más aprendizajes valiosísimos. Muchas veces hacer algo distinto a lo que escuchamos y vemos todo el tiempo, no es tan fácil. Pero nunca cuestionar crea muchos límites en las posibilidades de lo que podemos aprender y en lo que podemos convertirnos.
La segunda experiencia que me cambió fue el nacimiento de mi hija. A mí no me gusto gran parte de mi crianza y sentía que como adulto tenía varias carencias, entonces quería hacerlo mejor (imagino que como cualquier padre responsable) pero entendí que en mi ciudad, en mi familia, no me iban a enseñar algo diferente a lo que consideran normal o cotidiano.
Por este motivo, para buscar más y volverme más, el 1 de noviembre del 2015 comience un viaje en bicicleta por Latinoamérica con mi hija de 7 meses y su mamá.
Creo que no necesito decir mucho para que entiendan como fue la metamorfosis que viví los siguientes 4 años. Qué valioso fue ver con mis ojos, la realidad de Latinoamérica. Pero sobre todo la cantidad de personas con las que hable, todas las historias que escuché, las infinitas formas en la que las personas solucionaban el mismo problema, los miles de diferentes tipos de crianza.
viajando trabajé de todo, pero principalmente de mecánico de bicicleta. No hubo un solo día viajando en el que no trabajara y eso me dio la oportunidad de desarrollar un montón de habilidades técnicas y blandas. Aprendí inglés, portugués y Francés. Asistí a gerentes, fui jefe de mecánicos, hable con los dueños de negocios sobre los retos de construir algo desde 0. Historias maravillosas.
A mediados del 2019 volví a lima con dos ideas clara. 1: soy feliz trabajando de freelance. 2: tenía que ayudar al mundo a ser más valiente. Comencé a buscar la forma de hacer ambas cosas, a estudiar sobre el bienestar y su significado, herramientas para entender por qué las personas tienen miedo y como comunicarme con ellas.
El 2020 fue difícil para mí como para muchas personas en el mundo, pero genero una pausa que aproveche para trabajar en áreas personales muy profundas. Entendí que si quiero cambiar el mundo tengo que cambiar yo primero. Que al mundo lo mueve el dinero, entonces para que el mundo cambie nuestra filosofía sobre el dinero debe cambiar. Que las demás personas, más que escuchar lo que digo, verán lo que hago. Que el bienestar está compuesto por el cuerpo, la inteligencia, las emociones y la energía.
Descubrí que la inclusión es la herramienta definitiva para cambiar al mundo, pero para lograrlo tenemos que aprender a superar los miedos. Y durante el 2021 comencé a asesorar personas para ayudarles a encontrar también este equilibrio entre el tiempo, las emociones, el dinero.
En el 2022, entre comenzar una startup o trabajar en una, decidí postular a Platzi, una startup de educación online que en su cultura tenían a su comunidad de usuarios primero. Ahí aprendí como las grandes startups tecnológicas funcionan, manejan ingresos, crean productos y se comunican con sus usuarios. Pera mi esta información era muy importante. Si yo deseo compartir una nueva filosofía para interactuar con el dinero, debía conocer mucho mejor la filosofía actual y esta experiencia me ayudó a crecer un montón, así como a conocer personas maravillosas. Siempre les estaré muy agradecido.
Enseño y enseñaré a la mayor cantidad de personas que ser inclusivo no es dejarse de lado, sino volverse más, más hábil, más amoroso, más humano, más poderoso. Y hablando desde el punto financiero, más haya de la inclusión de género o de neurodivergencias ¿Cómo puedo incluir a mis empleados en mi negocio? ¿Cómo puedo incluir a mis usuarios/clientes en mi negocio? ¿Cómo puedo ser más incluir a mi equipo en mí? ¿Cómo me incluyo a mí mismo en mi equipo? ¿Cómo me incluyo en mis usuarios? Esas son las preguntas que ayudo a responder.
Sin embargo, la tecnología blockchain y las DAOs responde por sí mismas a muchas de estas preguntas.
Hoy en día cambio el mundo un día a la vez. mejorando como ser humano, sin parar de aprender. Ayudo al desarrollo de productos para web 3, como freelance y grants. Junto a la creación y el crecimiento de sus comunidades. En comunidad todo es más fácil. Y ayudando a las personas (a veces una por vez) a recordar quiénes son realmente y que pueda tener una vida íntegramente saludable. Compartiendo todo lo que he aprendido, todo lo que soy. Siempre sirviendo con humildad.