En el silencio
crecen sus pensamientos.
La soledad poco a poco lo va destruyendo.
Nadie escucha el bullicio que lo atormenta.
Él solamente va cargando con sus recuerdos.
Todos, en algún momento, vamos caminando por el mismo tiempo.
Hasta que la soledad nos hace eco y termina por quebrarnos como
espejos viejos.