Cada despertar encuentro muchos motivos para sonreir y agradecer:
Abrir mis ojos y saber que tengo el regalo de una nueva oportunidad, abrazar a mis niños, disfrutar de su primera sonrisa y de su primera mirada del día, verlos sanos y felices, desayunar dando gracias a Dios por nuestros alimentos, nuestro techo y nuestra familia y salir de casa sintiéndome tan afortunada...
Este sábado fue bastante movido para nosotros. En la mañana mi hijo tenía una competencia de Karate, la primera a la que asiste. Por su parte, mi hija tenía ensayo de danzas, así que nos dividimos y mi esposo estuvo con el emocionado, pero sereno karateca, durante su experiencia. ¿El resutado? No se trajo un trofeo, pero sí la victoria de haber hecho un buen trabajo.
Luego, en la tarde, fuimos todos emocionados a una feria de emprendedores de la ciudad de El Tigre, en la que se presentaría la escuela de danzas donde está mi niña. Mis hijos estaban felices, ellos encuentran diversión en todo. Hemos aprendido que el dinero no es limitante a la hora de pasar un buen rato. Llegamos un poco temprano, así que aprovecharon de jugar en el parque de la plaza.
Y llegó la hora de las presentaciones, a mi hija le tocó bailar el hula hoop, es un tema que no pasa de moda y siempre le encanta al público.
Fue una tarde genial, había mucho talento. Captó mi especial atención un grupo de baile de ritmos modernos, que ejecutaban unas maniobras impresionantes; además, el ritmo que tenían al bailar, era admirable.
Pero aún faltaba lo que mis hijos más querían hacer ese día: ¡saltar en la cama elástica!
A ellos les encanta saltar allí, de hecho fue lo único que me pidieron. La chica que atendía la atracción me decía: que emocionados están.
Me sumergí en cada segundo de sus saltos y no podía dejar de sonreir.
Frase del día:
"Tú dudando de tí mismo y otros asustados de tu potencial".