Acabo de recibir una invitación al Congreso Mensual de Lunáticos. La junta tendrá lugar en un claro del Bosque de las Ánimas. Mmmm... me conozco yo esas reuniones: en cuanto acaba el secretario general de dar la charla, sacan la queimada y no paran hasta que no queda ni una gota. Luego, el que no ve un gnomo, ve un hada, natural, y se ponen muy pesados loando a la luna.
El orden del día resalta un punto importante: es necesario poseer una pasión incondicional por el satélite de la Tierra. No soy creyente, y lo siento, porque la seguridad que dicen que embarga cuando se cree en algo, me daría la oportunidad de asentar mis bases vitales sobre esa alfombra mágica que te hace diferente, exactamente igual a otros; hecho (el de la no creencia) que me sitúa, me temo, entre las agnósticas de los amores incondicionales.
Pero, como no me desanimo fácilmente, sigo leyendo, para encontrar la fundamental, en estos casos, sensación de unidad que proporcionan los clanes, ese 'allons, enfants de la patrie' que me llame, cual Marianne francesa, a la congregación de esas personas que tan amablemente cuentan con mi presencia entre sus sombras lunares.
Es entonces cuando llego a la parte en la que se advierte que cada reunión es trascendental, puesto que únicamente lunatizan durante la noche en que la redondez del astro puede apreciarse en toda su extensión, caso de no estar el cielo cubierto, o sea, una noche cada veintiocho días. Vaya, eso resta mucho tiempo al mes para ser lunático, el que lo es, lo es a diario y a todas horas, digo yo.
Continúo leyendo alguna que otra información complementaria, pero confieso que ya he tomado mi decisión. Debo aclarar que soy camarada de los peores lunáticos, los que nunca saben en qué fase está la cosa ésa ni dónde se halla a las tres de la tarde, cuando se la necesita. Seguro que me habrían expulsado del akelarre, así que obviaré con una disculpa mi comparecencia, les diré que no me viene bien, que a esas horas estaré a medio camino de un viaje astral que ya tengo pagado. Es buena, ¿eh?
La imagen es de Sofia Ajram, tomada de aquí:
http://www.heiguang.com/photography/pandp/20131114/110081.html