Uno de los peores errores que el ser humano puede cometer es intentar mantener una relación viva que ha recorrido su curso.
La gente viene a nuestras vidas por razones, temporadas o vidas.
Lo que significa que no todo el mundo estaba destinado a ser parte de tu vida para siempre. Tal vez fueron sólo una valiosa lección para seguir desarrollando tu alma o algun problema del karma siendo resuelto o nacido.
Pero una vez que un ciclo a llegado a su fin, las personas en tu vida tienen que irse ya sea de esta vida o a seguir su propio camino,lo sabes y lo sientes hasta el núcleo de tu propio ser. Toda la conexión cambia de cercanía y afecto, al tipo de atmósfera, ¿que o quién carajo es este extraño?
es ese el momento cuando te das cuenta que en efecto los caminos ya no pertecen uno al otro y a veces aunque sea doloroso, duele aceptarlo de manera cervical.
Puede dañar el alma y el camino de ambos individuos tratar de mantener un ciclo en marcha, una vez que este llego a su final .
Los restos de la cosecha nos recuedan hoy, que debemos aprender a dejar de lado los pueblos, lugares, situaciones personas, y cosas que han superado o cumplido su propósito ya que el amor puro se trata de dejar ir.