La oscuridad se apodera de mi alma, la quebranta como nunca lo había hecho, dejando mi cuerpo vació, tragándome lentamente el abismo, donde ninguna luz llega, ni la esperanza perdura, todo se pierde, se olvida, y las memorias son mi única fuente de vida, pronto las olvidaré, y no recordaré quien fui nunca más.
—El vació me tragará, y todos me olvidarán...
No pido ser salvado, tampoco ser recordado, si en tu corazón logre entrar o le logre un poco tocar, seré la persona más feliz si tu vida quizás pude cambiar, no quiero que nadie arriesgue su vida, si de una escoria como yo han de salvar.
—Vivan, que viviré mientras dure, mientras mi alma aguante y perduré.