la vida
se me fue anchando en espacios muy pequeños
arrecifes
repleto de corales hirientes
las nubes
en lo alto
presas del olvido
perdido en medio día
sin saber nada
sin barco alguno
sin timón
ni vela
ancla oxidada
de pecho cortante
brusca flor
que me debora
mal viviente
y sin censura