La cuarentena me llevo a cambiar mi rutina y hasta la vivienda, tuve que dejar el lugar dónde vivo para mudarme a casa de mi abuela y así apoyar a mi madre con su cuidado.
Todo este tiempo me ha dejado una gran experiencia y reflexión sobre la vida, ver a mi mamá cuidar con esmero a mi abuela me llena de orgullo y de amor por ambas.
Mi abuela tiene 90 años y aunque físicamente se encuentra bien su mente se va de la realidad perdiendo la noción del tiempo, los nombres de quién la rodean y su historia familiar, ella necesita que la bañen porque olvidó cómo hacerlo adecuadamente y a veces se torna difícil esa simple tarea.
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Mi abuela fue una mujer fuerte, campesina, agricultora, madre de 10 hijos y abuela de un montón, ya cuenta con 4 tataranietos.
Formó y crío a sus hijos y luchó sola pues no se dejó maltratar por su esposo (mi abuelo) separándose de él.
Jugar con ella, bailar y cantar son los mejores recuerdos que me ha dejado la cuarentena y el coronavirus, como dice el refrán "a mal tiempo buena cara".
En cuanto a lo financiero y económico la cuarentena me ha afectado poco, porque no tengo un trabajo estable, mi única fuente de ingreso es el apoyo que recibo de ustedes en cada post y en estos momentos estoy esforzandome porque no tengo internet por red física, no poseo computadora ni celular.
Solo puedo publicar a través de un celular prestado, por eso la presentación de mis últimos post no ha sido la mejor me disculpo por eso, pero mejor no sigo con esta historia porque los haré llorar jejejeje y no quiero eso.
Gracias por leerme y cuídense mucho.