Mis hija mayor , Machi (ya se las he presentado en otra ocasión), y una cuñada se pusieron manos a la obra para pelar y raspar el maíz para iniciar el trabajo.
Habiendo pelado todo el maíz y pasado luego por el duro proceso de la molienda nos quedó ya lista la tan esperada masa y montamos, todas ansiosas, nuestras esperadas cachapas.
Cuando ya estuvieron lista , ya no había más nada que esperar... hora de comer!!. Mi hermano, mis niñas Las Marías y un sobrinito , fueron los primeros en probar y me dijeron que todo quedó calidad, que había quedado como todos esperábamos.... Deliciosas!!