La felicidad no es una utopía, es un mundo que se hace real, no sólo con magia, sino también con el deseo de apreciar los momentos y liberar tensiones a través del amor, una buena conversación, un café o separándose del mundo, para ser como una estrella que brilla en el cielo.
Tenemos que aprender a capear nuestras propias tormentas, aunque el entorno puede ser a menudo difícil, la tecnología no ocupa todo o gran parte del espacio, o tal vez puede surgir cierta tristeza, tenemos que dejar que todos estos sentimientos corran libres y tratar de llevar todo a un perfecto equilibrio.
Todos tenemos una memoria que guarda las emociones, por eso es tan placentero por ejemplo el aroma del café porque a menudo nos trae buenos recuerdos, otra forma de activar lo positivo es mirando fotos, leyendo una reflexión que nos permite relajarnos o que nos permite visualizarnos en ella, todas estas cosas son buenas para nosotros.
En cualquier caso, los buenos momentos tienen poder, nos ayudan a sanar y a hacer desaparecer todas las cosas desagradables, por lo que debemos recordar que el optimismo se alimenta de una actitud de estímulo positivo. Caminar por un sendero entre flores, dibujar un espacio infinito, escuchar melodías que llenan el alma, tomar un café con los amigos, todas estas cosas tienen un valor incomparable, nos estimulan y crean alegría en el compartir, son diferentes maneras de liberar la tristeza
Debemos transformarnos como la luz que cae a través de un prisma, debemos poner en práctica los buenos momentos del presente, porque todos somos un dulce arco iris y una oración presente. Recordemos que todos podemos dar amor y abrir nuestras esperanzas para recibirlo.
"Llorar es un acto de limpieza. Hay una razón para las lágrimas, la felicidad y la tristeza."
Dionne Warwick.
Imágenes propias. Dibujo original, inspirado para el post, realizado por mi hija @Haniel. Fotografías tomadas con un móvil Blu Vivo One Plus. Cámara f / 2.0 1/100 3.79mm ISO 200. Editadas para los mensajes usando la aplicación de diseños Canva.