Por fin llegó el apogeo de la primavera, pero esta vez hemos podido estar presentes tras un año de ausencia.
Hacía tiempo que no podíamos ver esos vivos colores, su olor y su calidez ardiente en nuestra piel.
[Foto Propia]
Hemos vuelto a tomar las calles y hemos podido contemplar el poder de lo natural, la invasión de todos los espacios por su parte y como la vida se va abriendo camino allá donde está presente, pero también donde antes no lo estaba.
Ahora solo queremos poder disfrutarla, estar a todas horas en las calles, convivir con ella en lo bueno y en lo malo (sobrellevando las alergias lo mejor que podemos), pero además poder aprender todo lo que podamos acerca de ella, de sus ciclos, de sus procesos y de toda esa belleza que atesora.
Una vez más, la primavera vuelve a sorprendernos, los insectos parecen volver a invadirnos, los colores de las flores con más vivos que nunca y el Sol vuelve a deslumbrar nuestros frágiles ojos.