La degeneración de nuestros cuerpos era cada vez más visible, nuestro pulso tembloroso no nos dejaba hacer ningún tipo de actividad que requiriera algo de precisión, pero nosotros queríamos más y más.
Hicimos otro salto en el tiempo, lo que nos robó un poco más de salud y de esperanza de vida, aparecimos en un futuro incierto, desconcertante, oscuro y decadente, justo lo que buscábamos.
La degeneración de la raza humana había alcanzado cotas nunca antes vistas, por allá por donde miraras había miseria, muerte y sangre, un lugar perfecto donde buscar una última fiesta que nos llevara a nuestra inevitable muerte.
Nos empezamos a relacionar con la gente de aquel lugar, era necesario hacerlo si queríamos encontrar un lugar donde drogarnos, un lugar donde caer muertos de una vez por todas, por fin habíamos conseguido ser los mayores fiesteros de todos los tiempos.
Lo primero que hicimos fue comprar una nueva droga desconocida para nosotros, la más peligrosa y adictiva que jamás se había creado, o eso es lo que nos dijeron.
El XXJ no era posible consumirlo en ningún lugar público, así que nos alejamos de la muchedumbre y fuimos a un recinto destinado específicamente a consumirla, junto con otros muchos yonkis como nosotros.
Nuestro final parecía cada vez más cerca…
Otras Adicciones Temporales: