Una caminata inusual (Relato) //Concurso de literatura "La abeja obrera"
Con estos amiguitos, cedidos para este concurso, por @romanie, excelente artista de los sueños; he creado esta historia que se va develando a través de los diálogos.
A lo mejor esta historia necesita una segunda parte, ya veremos más adelante, por ahora acompañemos a esta simpática pareja.
Una caminata inusual.
—¿Creería alguien en la existencia de nosotros? Hemos caminado durante tres días y todavía seguimos viendo ese cielo rojo, ¿de dónde sale tanto color? ¿En tu planeta existen muchos como tú? Este debe ser un planeta de agua.
—No recuerdo, he andado durante días y no llegué a saber de otra orilla, donde pudiera refrescar mis escamas, ¿ves esto que me sale como una oreja? me sirve para oír, por eso supe que venías, afilé mis dientes, después se me quitó el hambre...
—Pero me mordiste.
—Quizás era necesario, tu no eras de estos lados y tenía que probar si eras comestible... ¿Me puedes volver a contar la forma en que naciste?
—Ya te conté, no sé por qué quieres que repita eso, no es agradable y menos sabiendo que puedes morderme.
—Si hago eso puedo perder el caballo, un caballo como tú, no es muy común, más, si vienes de otro planeta.
— Todavía soy un cachorro, si fuera un caballo mi trompa te alcanzaría y te darías cuenta de mi fuerza, pero sabes que mi madre saltó por el portal y me expulsó, fue cuando caí en el lago
—Pero necesitabas un jinete.
—¿Y eso qué es?
—Es lo que estoy haciendo, pero no te comería, solo tengo que agarrarme con mi boca, te iría mostrando el camino.
—¿El camino hacia dónde?
—Hacia allá, dónde nace la luz roja, quizás podrías regresar a tu planeta.
—¿Y a dónde irías tú?
—Déjame pensar, a lo mejor necesitan un jinete en tu planeta, podría ser el primero, cabalgaría buscando lagos, yo puedo saltar sobre el agua y explorar el fondo, no se sabe que puede haber.
—Solo hay un lago y muchos caballos como yo, cada quien anda en lo suyo.
—Vaya, parece un poco aburrido.
—Porque no caminamos, bueno, tú no caminas, tu cabalgas, mejor busquemos ese lugar, ves esa montaña, ahí podemos ir, tengo algo que llaman corazonada.
—¿Y eso suena?
—¿Tú tienes corazón? es algo que tenemos por dentro, nos da la vida.
—No sé nada de eso, recuerda que mi madre me expulsó y caí en ese lago, tal vez mi tamaño te engaña, apenas soy un cachorro.
—Lo que pasa es que en el lago viven muchas criaturas y algunas hablan mucho, sigue caminando, nos detendremos donde la luz nace, si quieres puedes correr, solo te morderé un poquito fuerte, para no caerme.
—Está bien lo haré.
—¡Oooooohhh, queeee raaaaaapido! ¡detente!
—Ya llegamos
—¡Ya! Vaya y… ¿ahora qué?
—¿Ves ese ojo por dónde escapa la luz roja? Esa es la puerta, al otro lado veré a mi mamá y podré recibir el aprendizaje.
¿Estás seguro que quieres ir? Serás mi jinete y te llevaré al lago, tendré lo que no tienen los demás, un amigo.
—Un amigo… si, un amigo, entonces...
—Solo muerde un poco más duro, ya, voy a saltar, ¡listo! ahí vamos, ¡agárrate duro amigo! Será como un sueño.
La edición de imágenes fue realizada con PowerPoint y PhotoScape.