Puede llegar por diferentes caminos, puede venir en morrales o cofres,
con espejismos o realidades que obnubilan el pensamiento,
semilla que brota en los terrenos del desarraigo,
allí podemos embarrar nuestras manos con la dicha o la desdicha.
En otros campos, podemos recoger huacales de sonrisas
que se van a perder en el horizonte de los ojos beneficiados.
Eres ese fruto que todos buscan con artimañas y equívocos,
o con la certeza de la abundancia material.
Ese fruto que te engulle los instantes donde el mundo
es un paraíso de carnes y deseo, satisfacciones ilusorias,
mas tarde pasaran los ángeles de la soledad y la tristeza,
fruto que esponja la cartera y te infla de alardes.
Está la otra que moldeas con el esfuerzo y te exige sacrificios,
germinada en el alma, y sembrada en los terrenos del corazón,
que puedes compartir y tenerla en los recodos más humildes
donde nadie podrá robártela, aunque te destrocen sin razón.
Separadores: Gráficos de pngtree.com
Imagenes editadas con PhotoScape y PowerPoint