El estrés y la preocupación de una madre nunca termina. Especialmente cuando ésta, es soltera. Lo único que podemos hacer es hablar (o escribir en este caso) para desahogarnos.
Todo empezó en una noche de invierno....bueno ya sabemos como empezó :) El padre de mi hija y yo nos separamos al mi hija apenas tener 16 meses. Cuando era pequeña, compartíamos custodia, y la teníamos tres o cuatro días de la semana. Cuando empezó la escuela, yo me quedé a diario con ella, y el la veía fines de semana alternados. Sin embargo, no es nada flexible, y esto lo hace por obligación, no porque le agrade pasar tiempo con su hija.
Uno cuando es más joven, es más inmaduro. El hecho de ser madre soltera me ha ayudado mucho a madurar, y a crecer como persona y como madre. Yo tenía que ver por mi hija y por mi. Hay días que lo que quiero hacer es gritar y correr muy lejos, por las situaciones, por los problemas, por el estrés. Sin embargo, no lo he hecho, porque nada más ver la sonrisa de mi hija todos los días, es motivo suficiente para seguir adelante y demostrarle que se puede seguir adelante con ganas y con pensamientos positivos.
Llevo 4 años disfrutando de mi hija cada día, pero igual que cualquier persona, de vez en cuando, es bueno desconectar de la vida rutinaria, de las obligaciones, y dedicarse a sí mismo. Esto es difícil cuando no tienes una pareja con quien dejar a tu hija, o cuando no te puedes turnar. Mi vida está envuelta alrededor de mi hija. Su horario, sus actividades, su rutina. He modificado mi horario de trabajo para poder recogerla de la escuela todos los días. Eso requiere que esté más temprano en mi oficina para salir más temprano. Son sacrificios necesarios y realmente yo no lo veo como sacrificio, ya que es algo que hago con amor para mi hija y para estar más tiempo con ella.
Porque por motivos de trabajo tengo que viajar al extranjero una semana. "Eso es fácil, le pides al padre que se quede con ella durante esa semana"....si fuera tan fácil, no estaría aquí contándolo.
Si digo que soy madre soltera, es porque literalmente lo soy. A pesar que el padre paga lo que le corresponde, eso es todo lo que hace. Se supone que debería pasar dos semanas con ella durante y verano y simplemente no quiere. Lo más triste de todo es que lastima a mi hija aunque no se de cuenta.
Sólo quiere cuidar de ella si le pago la semana, y si realmente necesito irme por motivos de trabajo. Yo paso 320 días del año con ella, y el solo está con ella cuando "le toca". Lamentablemente, si empezamos con chantaje o me cobra por cuidar de su hija, para mí, se ha terminado el "favor". Por eso, es importante tener alrededor a gente en quien confíes y que te pueda echar una mano. A lo largo de estos años, he aprendido mucho. Tengo más paciencia, menos rencor, y no dejo que me afecten las cosas que no puedo cambiar. El padre de mi hija no ha madurado. Ya me hecho la idea que no se puede contar con él, y que no se le puede cambiar. Finalmente, he encontrado con quien dejar a mi hija durante esa semana, pero os contaré, que el estrés, la preocupación que he pasado durante días, no se lo deseo a nadie.
Por ello, y según he pasado estos años, me gustaría compartir algunos breves consejos para madres solteras, en ningún orden en particular.