Las arcillas son partículas proveniente de la descomposición de algunas rocas, su tamaño es inferior a 0,002 mm, tienen la particularidad de aumentar su volumen en presencia de agua y de retraerse y endurecerse al secarse.
La siguiente fotografía muestra un suelo arcilloso que al humedecerse y posteriormente secarse se retrajo y nos brindó este entramado de surcos llamado "grietas de retracción".