Cuando vi esta flor quedé extasiada, en mis 61 años de vida no la conocía. Se asemeja a la flor de la cayena pero sus pétalos son más delicados, casi como papel de seda. La tiene mi amiga Chela, que me dijo que pasara por su casa para darme unos frijolitos chinos que le habían obsequiado a ella y no son de su gusto.
De inmediato le pregunté su nombre, me dijo que su mamá la llama "Bastoncito de San José", tiene múltiples botones distribuidos en su esbelto tallo y me imagino que al florecer todos se asemejará a la vara de Aarón, aquella que nos cuenta el Génesis que echó flores, frutos y demás.
Ojalá tenga oportunidad de verla toda florecida para tomarle otras fotos para compartir.