Pedro Muerto era un cadáver inusual, le gustaba jugarle bromas a sus compañeros del cementerio, a menudo fingía que comía elotes como los vivos. Todo mundo sabe que los muertos no necesitan comer ni mucho menos trabajar, pero Pedro era un sujeto que igual se levantaba a las cuatro de la mañana y se sentaba frente a una computadora descompuesta fingiendo resolver los problemas de una empresa inventada.
Mientras tanto, en el mundo de los vivos, Vicenta no podía explicarse quien le adelantaba tanto a su trabajo de contaduría. Tenía la sospecha de que era sonámbula y ella misma lo había hecho dormida. Revisaba una y otra vez los números y todo cuadraba a la perfección. No había duda de que era un trabajo que solo ella pudo haber hecho. Ya un poco más tranquila decidió tomar una siesta...
Un día, mientras Pedro Muerto revisaba las finanzas, tuvo la sensación de que su corazón había palpitado una vez, al principio se asustó, pero de inmediato se tranquilizó distrayéndose de nuevo en los números. Unos minutos más tarde, su corazón palpito de nuevo, solo era un latido, pero lo suficientemente fuerte para que todos los muertos lo escucharan.
-Jajaja- se burló Juan
-Esta vez no vas a sobre morir, amigo-
-No te apures, después de todo trabajar en una oficina de 8 a 6 es como estar muerto-
Todo mundo se burlaba de Pedro Muerto, pero esta vez él estaba realmente asustado. Nunca antes alguien había dejado el mundo de los. muertos.
Rápidamente los amigos de Pedro se acercaron para toparle el aire y oprimiam su pecho para evitar que palpitara de nuevo...
Dead Peter was an unusual corpse. He liked to play pranks on his fellow cemetery residents, often pretending to eat corn on the cob like the living. Everyone knows that the dead don't need to eat, much less work, but Peter was a fellow who would still get up at four in the morning and sit in front of a broken computer, pretending to solve the problems of a made-up company.
Meanwhile, in the world of the living, Vicenta couldn't understand who was getting so far ahead on her accounting work. She suspected she was a sleepwalker and had done it herself in her sleep. She checked the numbers over and over, and everything added up perfectly. There was no doubt that it was work only she could have done. Feeling a little calmer, she decided to take a nap...
One day, while Dead Peter was reviewing the finances, he had the sensation that his heart had once fluttered. At first, he was startled, but he immediately calmed down, becoming engrossed in the numbers again. A few minutes later, his heart beat again. It was just one beat, but loud enough for all the dead to hear.
"Hahaha," Juan mocked.
"This time you're not going to survive, buddy."
"Don't worry, after all, working in an office from 8 to 6 is like being dead."
Everyone made fun of Dead Peter, but this time he was truly scared. No one had ever left the world of the dead before.
Quickly, Peter's friends rushed over, cutting off his air and pressing on his chest to stop it from beating again...
Historia corta y dibujo