En un abrir y cerrar de ojos nos hemos puesto de acuerdo.
Las llamas sobre la leña del limonero y algo de carbón,
inician el ritual de fin de semana.
El olor de las carne asada y salsas aromáticas
invaden la atmósfera mientras los perros se inquietan,
al sentir que invaden un espacio que creen suyo.
Las últimas luces de un sol somnoliento
tiñen el horizonte de naranja
al tiempo que la noche aguarda silenciosa
su inminente y muy esperada llegada.