El tambor austero en el pecho
era más silencioso
que los ruidos en el estómago.
Nos habían citado para una entrevista.
Hacia mucho tiempo que no había trabajo.
Estábamos muy débiles
pero aún así algunos
no pudimos levantar.
De que se tratará el trabajo
No importa
con que nos den de comer es suficiente
entonces voltee a verme
Todos eran yo
Uno a uno íbamos saliendo
Ya quedábamos muy pocos,
entonces recordé que puedo volar.
Levite lo más alto que pude
para no asustar a los otros yo.
Entonces lo ví todo.
Todos los yo que elegían
eran lanzados al abismo.
Tome el valor para enfrentar al tirano.
Entonces me ví de nuevo
El más triste yo de todos.
El que tenía conciencia.
Me vio, sonrió y se lanzo al abismo,
Después no se que ha pasado.
Lo último que recuerdo
es estar lanzando a otro yo
al abismo.
By @saulos